sábado, 4 de febrero de 2017
Los ricos, los políticos, la sociedad y la felicidad.
martes, 6 de septiembre de 2016
¡Ah, pero antes...!
miércoles, 27 de julio de 2016
Yo apoyo al candidato republicano.
lunes, 19 de enero de 2015
Burguesía capitalista
Según la interpretación marxista de la historia (materialismo histórico) la burguesía se identifica por su papel en el modo de producción capitalista, donde se caracteriza por su posición en las estructuras de producción y por las relaciones de producción que establece con otras clases, especialmente con el proletariado. Su función es la posesión de los medios de producción, por la que establece su relación desigual con el proletariado, que al no poseer estos medios debe venderle su fuerza de trabajo. La extracción de la plusvalía de ese trabajo permite la acumulación de capital por parte de la burguesía.
Desde el siglo XX, aunque la connotación de los términos "burguesía" y "burgués" incluye un cierto componente peyorativo, especialmente cuando se utiliza en contextos políticos con fines polémicos; es habitual también su utilización en contextos académicos.
- “A cada etapa de avance recorrida por la burguesía corresponde una nueva etapa de progreso político. Clase oprimida bajo el mando de los señores feudales, la burguesía forma en la ‘comuna’ una asociación autónoma y armada para la defensa de sus intereses; en unos sitios se organiza en repúblicas municipales independientes; en otros forma el tercer estado tributario de las monarquías; en la época de la manufactura es el contrapeso de la nobleza dentro de la monarquía feudal o absoluta y el fundamento de las grandes monarquías en general, hasta que, por último, implantada la gran industria y abiertos los cauces del mercado mundial, se conquista la hegemonía política y crea el moderno Estado representativo. Hoy, el poder público viene a ser, pura y simplemente, el consejo de administración que rige los intereses colectivos de la clase burguesa.
La burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario.
Dondequiera que se instauró, echó por tierra todas las instituciones feudales, patriarcales e idílicas. Desgarró implacablemente los abigarrados lazos feudales que unían al hombre con sus superiores naturales y no dejó en pie más vínculo que el del interés escueto, el del dinero contante y sonante, que no tiene entrañas. Echó por encima del santo temor de Dios, de la devoción mística y piadosa, del ardor caballeresco y la tímida melancolía del buen burgués, el jarro de agua helada de sus cálculos egoístas. Enterró la dignidad personal bajo el dinero y redujo todas aquellas innumerables libertades escrituradas y bien adquiridas a una única libertad: la libertad ilimitada de comerciar. Sustituyó, para decirlo de una vez, un régimen de explotación, velado por los cendales de las ilusiones políticas y religiosas, por un régimen franco, descarado, directo, escueto, de explotación.
La burguesía despojó de su halo de santidad todo lo que antes se tenía por venerable y digno de piadoso acontecimiento. Convirtió en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia.
La burguesía desgarró los velos emotivos y sentimentales que envolvían a la familia y puso al desnudo la realidad económica de las relaciones familiares.
La burguesía vino a demostrar que aquellos alardes de fuerza bruta que la reacción tanto admira en la Edad Media tenían su complemento cumplido en la haraganería más indolente. Hasta que ella no lo reveló no supimos cuánto podía dar de sí el trabajo del hombre. La burguesía ha producido maravillas mucho mayores que las pirámides de Egipto, los acueductos romanos y las catedrales góticas; ha acometido y dado cima a empresas mucho más grandiosas que las emigraciones de los pueblos y las cruzadas.
La burguesía no puede existir si no es revolucionando incesantemente los instrumentos de la producción, que tanto vale decir el sistema todo de la producción, y con él todo el régimen social. Lo contrario de cuantas clases sociales la precedieron, que tenían todas por condición primaria de vida la intangibilidad del régimen de producción vigente. La época de la burguesía se caracteriza y distingue de todas las demás por el constante y agitado desplazamiento de la producción, por la conmoción ininterrumpida de todas las relaciones sociales, por una inquietud y una dinámica incesantes. Las relaciones inconmovibles y mohosas del pasado, con todo su séquito de ideas y creencias viejas y venerables, se derrumban, y las nuevas envejecen antes de echar raíces. Todo lo que se creía permanente y perenne se esfuma, lo santo es profanado, y, al fin, el hombre se ve constreñido, por la fuerza de las cosas, a contemplar con mirada fría su vida y sus relaciones con los demás.
La necesidad de encontrar mercados espolea a la burguesía de una punta a otra del planeta. Por todas partes anida, en todas partes construye, por doquier establece relaciones.
La burguesía, al explotar el mercado mundial, da a la producción y al consumo de todos los países un sello cosmopolita. Entre los lamentos de los reaccionarios destruye los cimientos nacionales de la industria. Las viejas industrias nacionales se vienen a tierra, arrolladas por otras nuevas, cuya instauración es problema vital para todas las naciones civilizadas; por industrias que ya no transforman como antes las materias primas del país, sino las traídas de los climas más lejanos y cuyos productos encuentran salida no solo dentro de las fronteras, sino en todas las partes del mundo. Brotan necesidades nuevas que ya no bastan para satisfacer, como en otro tiempo, los frutos del país, sino que reclaman para su satisfacción los productos de tierras remotas. Ya no reina aquel mercado local y nacional que se bastaba a sí mismo y donde no entraba nada de fuera; ahora, la red del comercio es universal y en ella entran, unidas por vínculos de interdependencia, todas las naciones. Y lo que acontece con la producción material acontece también con la del espíritu. Los productos espirituales de las diferentes naciones vienen a formar un acervo común. Las limitaciones y peculiaridades del carácter nacional van pasando a segundo plano, y las literaturas locales y nacionales confluyen todas en una literatura universal.
La burguesía, con el rápido perfeccionamiento de todos los medios de producción, con las facilidades increíbles de su red de comunicaciones, lleva la civilización hasta a las naciones más salvajes. El bajo precio de sus mercancías es la artillería pesada con la que derrumba todas las murallas de la China, con la que obliga a capitular a las tribus bárbaras más ariscas en su odio contra el extranjero. Obliga a todas las naciones a abrazar el régimen de producción de la burguesía o perecer; las obliga a implantar en su propio seno la llamada civilización, es decir, a hacerse burguesas. Crea un mundo hecho a su imagen y semejanza.
La burguesía somete el campo al imperio de la ciudad. Crea ciudades enormes, intensifica la población urbana en una fuerte proporción respecto a la campesina y arranca a una parte considerable de la gente del campo al cretinismo de la vida rural. Y del mismo modo que somete el campo a la ciudad, somete los pueblos bárbaros y semibárbaros a las naciones civilizadas, los pueblos campesinos a los pueblos burgueses, el Oriente al Occidente.
La burguesía va aglutinando cada vez más los medios de producción, la propiedad y los habitantes del país. Aglomera la población, centraliza los medios de producción y concentra en manos de unos cuantos la propiedad. Este proceso tenía que conducir, por fuerza lógica, a un régimen de centralización política. Territorios antes independientes, apenas aliados, con intereses distintos, distintas leyes, gobiernos autónomos y líneas aduaneras propias, se asocian y refunden en una nación única, bajo un gobierno, una ley, un interés nacional de clase y una sola línea aduanera.
En el siglo corto que lleva de existencia como clase soberana, la burguesía ha creado energías productivas mucho más grandiosas y colosales que todas las pasadas generaciones juntas. Basta pensar en el sometimiento de las fuerzas naturales por la mano del hombre, en la maquinaria, en la aplicación de la química a la industria y la agricultura, en la navegación de vapor, en los ferrocarriles, en el telégrafo eléctrico, en la roturación de continentes enteros, en los ríos abiertos a la navegación, en los nuevos pueblos que brotaron de la tierra como por ensalmo... ¿Quién, en los pasados siglos, pudo sospechar siquiera que en el regazo de la sociedad fecundada por el trabajo del hombre yaciesen soterradas tantas y tales energías y elementos de producción?”.
Karl Marx y Frederick Engels. Manifiesto del Partido Comunista, 1848, fragmento de la primera parte “Burgueses y proletarios”.
El Manifiesto comunista fue publicado como programa de la Liga de los Comunistas, una asociación de trabajadores, al principio exclusivamente alemana y más tarde internacional. La traducción francesa apareció en París poco antes de la insurrección de junio de 1848. En 1850 la revista Red Republican publicó en Londres la primera versión en inglés. La traducción rusa, hecha por Mijaíl Bakunin, fue publicada en la imprenta del Kólokol de Herzen en Ginebra, en 1863.
Según el prólogo escrito en 1888 por Frederick Engels, cuando el manifiesto fue redactado: “No pudimos titularlo Manifiesto ‘socialista’. En 1847 se llamaban socialistas, por una parte, todos los adeptos de los diferentes sistemas utópicos: los owenistas en Inglaterra y los fourieristas en Francia, reducidos ya a meras sectas y en proceso de extinción paulatina; de otra parte, toda suerte de curanderos sociales que prometían suprimir, con sus diferentes emplastos, las lacras sociales sin dañar al capital ni a la ganancia. En ambos casos, gentes que se hallaban fuera del movimiento obrero y que buscaban apoyo más bien en las clases ‘instruidas’. En cambio, la parte de la clase obrera que había llegado al convencimiento de la insuficiencia de las simples revoluciones políticas y proclamaba la necesidad de una transformación fundamental de toda la sociedad, se llamaba entonces comunista. Era un comunismo rudimentario y tosco, puramente instintivo; sin embargo, supo percibir lo más importante y se mostró suficientemente fuerte en la clase obrera para producir el comunismo utópico de Cabet en Francia y el de Weitling en Alemania. Así, el socialismo, en 1847, era un movimiento de la clase burguesa, y el comunismo lo era de la clase obrera. El socialismo era, al menos en el continente, cosa ‘respetable’; el comunismo, todo lo contrario. Y como nosotros manteníamos desde un principio que ‘la emancipación de la clase obrera debe ser obra de la clase obrera misma’, para nosotros no podía haber duda alguna sobre cuál de las dos denominaciones procedía elegir. Más aún, después no se nos ha ocurrido jamás renunciar a ella”.
viernes, 16 de enero de 2015
Breve y fácil explicación del comportamiento y trucos del capitalismo en México (y casi todo el mundo) e injusticia legal.
jueves, 2 de enero de 2014
jueves, 1 de octubre de 2009
NO A CALDERÓN. INSISTE EN EMPOBRECER A MÉXICO
trabajadores para obras
México, 1 Oct (Notimex).-
El presidente Felipe Calderón
anunció una serie de medidas en
infraestructura, que permitirían
en 2012 una inversión por 125 mil
millones de pesos y prevén un
paquete de reformas que enviará
al Congreso, además de abrir la
posibilidad de que los fondos de
retiro que manejan las Afore puedan invertir en empresas que realicen proyectos.
El mandatario llamó al Poder Legislativo a que analice, discuta y, "si así lo considera,
para que dialoguemos sobre ésta y otras propuestas", con altitud de miras y rectitud
de intención, buscando en todo momento lo que sea mejor para México.
Expuso que el desarrollo económico y de infraestructura, así como el crecimiento,
son "herramientas formidables" para el abatimiento de la pobreza nacional, que es el desafío mayor que hay
enfrente y para la creación de las oportunidades que se necesitan.
El mandatario explicó que la crisis económica internacional, más que cancelar las posibilidades de desarrollo,
debe ser "y así lo ha sido para el gobierno federal", un acicate para transformar y cambiar, así como un
estímulo poderoso para trabajar unidos.
Acompañado por los secretarios de Hacienda, Agustín Carstens; de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar
Horcasitas; y el titular de Pemex, Juan José Suárez Coppel, afirmó que así se podrá poner a México en una
mejor "plataforma de despegue" para su desarrollo, al inicio del tercer siglo de vida independiente.
En el Salón "Adolfo López Mateos" de Los Pinos, Calderón Hinojosa anunció que en primer lugar presentará al
Legislativo una iniciativa de Ley de Asociaciones Público-Privadas que permitirá incrementar la inversión en
infraestructura, al brindar mayor certeza jurídica a los inversionistas.
Precisó que la "clave" de esa ley estriba en dar un marco legal, acorde y uniforme, a toda la infraestructura que
requiere el país; y para dar una dimensión de las ventajas sólo hay que señalar que más de la mitad de los
proyectos de comunicaciones y transportes que están previstos en el Programa de Infraestructura podría
realizarse bajo este esquema.
En segundo lugar, informó que propondrá al Congreso de la Unión la modificación de por lo menos seis
ordenamientos legales relacionados con la construcción de infraestructura, que representan mejoras "de fondo"
a la regulación que permitirán acelerar los proyectos que están en curso y detonar nuevas inversiones.
En tercer lugar, el presidente Calderón indicó que para que haya más proyectos exitosos se plantea la creación
de fondos de capital especializados en infraestructura.
En tanto, en cuarto lugar, se abrirá la posibilidad de que las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore)
puedan invertir en instrumentos estructurados, es decir en acciones de empresas que lleven a cabo ofertas
públicas iniciales.
Señaló que como ocurre en la mayoría de las economías avanzadas los fondos de retiro (las Afore) van a poder
invertir en instrumentos colocados por empresas del sector de infraestructura en la Bolsa Mexicana de Valores.
Calderón quiere usar ahorro de trabajadores para obras recursos que necesitan para desarrollar sus proyectos, mientras que las Afore obtendrán a cambio rendimientos
mucho más atractivos en beneficio de los trabajadores.
Agregó que se trata de esquemas "en los que todo mundo podrá ganar", por un lado los trabajadores, al tener
fondos de retiro mucho más sólidos; las inversiones colocadas en infraestructura, al tener un mecanismo ágil y
sólido de financiamiento; y finalmente el país ganará en competitividad y empleo.
Garantizó que se brindará la mayor seguridad a los recursos de los trabajadores invertidos en estos
instrumentos, pues los proyectos deberán cumplir con medidas rigurosas, prácticas de gobierno corporativo y
estándares de transparencia que permitan acceso absoluto a la información de los proyectos, de su manejo
operativo y financiero.
En suma, sostuvo que las medidas propuestas al Congreso de la Unión, en caso de ser aprobadas, permitirán
que a pesar de la gravedad de las circunstancias económicas el Estado profundice su papel de promotor activo
del desarrollo, alentando con certidumbre la inversión.
1. ¿Fondos de Capital especializados? No les suena conocida esta trama? FOBAPROA les dice algo?
2. Habla de economías avanzadas, México no la tiene, para eso habrá que avanzar primero y después veremos si algo del tipo que plantea puede ser aplicado.
3. Garantizó... ¿cómo? Él se va en 3 años.
4. Esquemas "en los que todo mundo podrá ganar" ... si yo me retiro y solicito mi ahorro el banco me podrá decir: Uy señor, espere porque ahora lo tenemos invertido y no podemos entregarlo, pero regrese en 4 años a ver si resultó la inversión, porque si salió negativa... va a tardar más tiempo ¿y luego?
5. habla de "el inicio del tercer siglo de vida independiente" ¿qué no ha quedado claro nada?
6. Le quedan 3 años a FECAL ¿estará planeando cómo garantizar (palabra preferida y utilizada por él en cada discurso) su retiro y el de su descendencia?
ESTO YA ES EL COLMO!!!!! Ya se dio cuenta de que su Pseudo guerra contra el narco lo único que ha dejado es pobreza por todos lados junto con su compra de armamento.
Ahora además de querer subir impuestos... quiere usar nuestros ahorros!!
NO MÁS!! MÉXICO NO MÁS!
YA NO MÁS!adjunto de nuevo el video con las mentiras de Calderón, pa que echen ojo, digan NO a Felipe Calderón y a sus insistentes intentos por empobrecer más a México. Opinen, aporten, comenten, Defiendan a México de rateros y abusadores, por favor. Defiendan a México, porque un día cercano estaremos muy arrepentidos de no haberlo hecho. Levantemos la Voz!




