Nada se gana al caminar erguidos de orgullo cada día, cuando por las noches al acostarnos no es el cansancio lo que nos llevó a la cama, sino el pesar de la carencia de dignidad y honradez.
Veo que no hay interés en dejarme visitar el cielo. Veo que disfrutas turbándome por ello.
¿Qué clase de egoísmo te impulsa a privarme de ese empeño?
¿Acaso te conoces tan bien que sabes significas el infierno?
Como nuble blanca te transformas, de forma espectacular, a un cielo borrascoso, lanzando truenos sin cesar; sin importarte tirar a matar.
El oscurantismo y el anhelo me tienen atrapado, por ello, ignorante del peligro, a tus pies sigo postrado; significa que te odio, significa que te amo; significa que el deseo es más fuerte que mi miedo.